“solo almas marchando”
Como
cada mañana a las cinco y cuarenta y cinco sonaba la sirena de la
fabrica y al igual que ganado al matadero desfilaban las almas
marcando una a una su ingreso a la planta. Luego tomaban su
ubicación tras las grandes maquinas , las encendían y comenzaba la
producción.
El
encargado, un hombre gordo de piel muy blanca y ojos saltones
,caminaba a paso militarizado entre los corredores mirando y
exigiendo ,más ...más ….más…y claro los más arriesgados
podían.
Eso
significaba no detener la maquina para el cambio de la gran bobina de
papel que daba forma a los saquitos de té , revisar que jamás
quedara sin pegamento el compartimiento que lo contenía , armar y
cargar las cajitas que subían sumisas y ordenadas por otra cinta
paralela y por ultimo el cono de hilo y la bobina de las etiquetas
que quedaban en su vértice .
Por
un ventiluz comenzaba a entrar una cálida lengua de sol que parecía
acariciarlos y era el momento de poder parar quince minutos para
beber algo caliente que recargara las fuerzas para seguir hasta el
fin de la jornada. Sin embargo muchos lo hacían sin detenerse en su
afán de repuntar producción y sumar así algo más de dinero a su
paupérrimo salario.
No
se podía conversar , aunque esta regla no era respetada, y por el
aire circulaban un sin fin de susurros y una que otra risa. Tratando
de no ser descubiertos por el encargado , perro fiel.
¿Acaso
él no tendría una vida igual fuera?...¿ que lo hacía sentirse
superior?...algo mas de dinero en su salario , y no tener que
arriesgar sus manos, tratando de alcanzar lo inalcanzable.
Servil
y obsecuente, perfecto para el cargo y una palmada en su hombro cada
tanto lo henchía de orgullo barato.
Ignorando
que era tan descartable como el resto.
Ahí
no importaban las penas ni las alegrías , muchas veces causante de
accidentes cuando un grito desgarrador cortaba automáticamente todas
las maquinas, y si no era alguien cercano ,el resto jamás llegaba a
saber quien o qué hasta que se retiraban de la planta , cumpliendo
el mismo ritual de las almas en fila ,solo que sus rostros se
iluminaban al ir pasando , ya que afuera los esperaba la vida.

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