Lento iba el cortejo por la calle principal acompañando tu cuerpo por ultima vez.
Los otoñales árboles también parecían despedirte ,recubriendo tu caja con el tono sepia de sus hojas al caer,y luego la briza se encargaba de quitarlas dejándolas esparcidas cual alfombra .Las únicas flores visibles eran las que adornaban los canteros de ambos lados de la angosta calle pueblerina regalándote sus colores que resaltaban bajo el tibio sol de la tarde , y las que yo llevaba en mis brazos,aquella maceta con la planta de coral .
Caminabas a mi lado , como tantas otras tardes, solo que aquella, solo yo te veía...y no podía darte la mano.
Mucha gente me hablaba ,podía darme cuenta por el movimiento de sus labios, pero no los oía,tu voz llegaba de mis recuerdos para regalarme aquella canción que tanto nos gustaba “por ti una vez mas”…
(adonde voy sin tu querer ,con que ilusión si ya no estas, palabras que quisimos ser y el viento se las llevo)
Adonde iré yo ahora ,que vaciás mis mañanas ,se que el paso del tiempo te ira desdibujando de mis ojos y mis oídos inexorablemente , así como el viento barre con mayor intensidad ,esas hojas que siguen cayendo.
Ellas también cubrirán tu ultima morada, acompañando al coral que es siempre verde y que todo el año florece , no quiero flores muertas a tu alrededor, flores condenadas a morir para formar parte de algún ramo para quedar amontonadas y olvidadas a un costado .
Se que muchos estarán conjeturando, pero no me importa, solo vale lo que tu y yo hablamos , sea quien fuese el que partiera primero eso haríamos .
Pero no tan pronto , serian cosas de viejos,cosas que repetiríamos sentados en el banco de alguna plaza tomados de la mano y sosteniéndonos mutuamente para pararnos.
Después de muchos otoños …
Con nuestros cabellos blancos…