Cuentos de fantasmas...
“ Atrapado”
Las campanas de la iglesia del poblado sonaban muy fuertes, era época de fiesta en el Valle . Por la noche podré distinguir desde aquí las luces de las fogatas donde se reunirán para bailar y celebrar hasta que despunte el alba. Mucho tiempo pasó antes que lo volvieran a hacer , el miedo había quedado en el pasado. Miedo a mí.
Que he vivido aquí desde hace tanto tiempo que he perdido la noción del mismo. Entre estas frías paredes ; tan frías como mis manos ; mis manos vacías ya sin la belleza de antes,cuando los grandes candelabros se encendían e iluminaban los frescos del techo en forma de cúpula ,donde miles de cuerpos desnudos se entrelazaban en un frenesí de lujuria ,allí muchos pintores dejaron bolar sus propios deseos , donde todo era permitido por lo menos en algunas noches ,y sus pinceles las dejaron inmortalizadas para siempre .
Pero ¿ por qué recordar lo que me condenó a este exilio? .Quizás sea porque hace ya mucho que nadie a vuelto a ocupar la casa y eso ha comenzado a desesperarme.
Desde aquel último huésped que rentó la propiedad para su gran fiesta de bodas; no ha vuelto a ocuparse. Siempre recordaré aquel día...
Carruajes y más carruajes atravesaban el jardín ,y en medio de él una gran orquesta ensayaba sus acordes para lo que sería una fiesta inolvidable , nobles caballeros y damas con atuendos multicolores bajaban de los carruajes , conversando animados entre los rosales que embellecían aún más el lugar...
¡Cuanta belleza ! – pensé.
Hasta que llegó aquel ,tirado por seis caballos blancos ,de largas crines que se sacudían acompasadas por el galope y el viento que las atravesaba , todo blanco también pero con sus contornos finamente fileteados en dorado .Trayendo en su interior nada más y nada menos que a la novia;y un gran silencio llenó el espacio.
Se detuvo justo frente a la puerta principal donde tendría que subir por una escalinata hasta estar frente a la gran entrada, la puerta del carruaje se abrió para darme la imagen más bella que había visto en mi vida .
Al principio no pude ver bien su rostro porque estaba parcialmente cubierto por finas sedas blancas y piedras preciosas ,las cuales iluminaron su mirada justo en el instante en que se cruzo con la mía, fue un segundo lo sé .pero para mí ese breve lapso de tiempo aún no acaba.
Caló tan profundo en mi alma que todo el entorno se hizo oscuridad, éramos solo dos cuerpos arremolinados en un torbellino de nada y yo estirando mis brazos tratando de sujetarle.
Luego el bullicio y los gritos me arrojaron nuevamente a la realidad, una horrible e inexplicable realidad.
Hacia donde mirara solo encontraba cuerpos mutilados ,ensangrentados, mientras el mío ardía podía sentirlo , tembloroso e inestable a la vez, mezclado entre otros que escapaban o miraban atónitos lo que pasaba.
Y en ese instante la vi. Yacía inmóvil junto a las columnas que sostenían la gran pérgola de flores armada para que la cruzara ,en esa noche que debió ser la más feliz de su vida, si sus ojos no me hubieran mirado…
Y yo quedé atrapado aquí donde la conocí .
Pronto será Samain , muchas almas errantes se agolparan para acosarme por el daño causado aquel día , y se que es el precio que debo pagar cada año solo por revivir el instante en que nuestras miradas se cruzaron.
Y habitar en soledad esta gran casa, atrapado en mi calvario , ese que arrancó el aliento de tus labios, aunque solo quisiera besarlos.


