NO SE COMO ...NI CUANDO.
En solo un instante quedé atrapada en tu mirada, caí dentro y me deje llevar por la suave corriente de lagrimas que bañan tus pupilas y le dan a tus ojos ese brillo tan especial que hacen que termine amándote indefectiblemente…
Entonces la voz de mi corazón, esa que lleva callada hace tanto tiempo me grita – hazlo,¡atrevete!
Y mis ganas de amar se enfrentan a la cordura en devastadora lucha .
Y la cordura sucumbe ante el cosquilleo que siento en mis manos al desear acariciarte,y besar dulcemente tus parpados; deslizar mis dedos entre tus cabellos mientras apoyas tu cabeza en mi regazo así permanecer por horas...callados.
Que ese es el mundo donde juntos estamos.
Mañana tu realidad y la mía se encargará de separarnos ,trabajo, familia, obligaciones...para que negarlo…
Pero hoy, solo hoy,decirte “TE AMO”
MANOGA.
sábado, 7 de abril de 2018
lunes, 2 de abril de 2018
“LA VISITA”
Las voces no cesaban en mi cabeza, como murmullos me mantenían acorralada y dispersa, sin darme cuenta mi mano giraba en sentido de las agujas del reloj , sosteniendo la esponja ya sin detergente sobre aquel plato en el fregadero.
Te odiaba,sí…
Tu falsa elegancia, tu sonrisa fingida, tu fingido afecto al cual ponías el sello apagando el cigarrillo en el plato donde terminabas de comer, sabiendo cuanto me molestaba eso .
Y tu olor que quedaba impregnado en toda la casa, mezcla de tabaco con almizcle, tan desagradable como tu presencia.
Tu visita obligada una vez al mes, a ver a tu hermano , con quien permanecías encerrada largo rato , por negocios ,que no eran de mi incumbencia, decían, cosas de familia…
A la cuál llegue cargada de amor por aquel hombre, de ilusiones ,que fueron muriendo día a día al descubrir el monstruo que habitaba en su interior, y que me consumía lentamente convirtiéndome en sombra y cómplice a la vez.
¿Como salir de allí?.
Y el ciclo se repetía teniendo que soportar aquella ceremonia¡ hasta macabra! de tu presencia en la casa.
Sentí que la locura me asechaba , era el momento de hacer catarsis, o sucumbir para siempre; deje el plato en el fregadero donde el agua corría caudalosa, miré hacia la sala, donde como de costumbre la puerta estaba cerrada, y nada me importó.
Tomé mi gabardina , corrí hacia la calle,una lluvia tenue pero fría estremeció mi piel, a paso acelerado y con las manos en los bolsillos me perdí, llevándome solo las ganas de vivir y un resto de cordura.
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