Después de meses de permanecer inactivo,la celebración del carnaval me daba la oportunidad de volver a recorrer las calles en busca de aquel extraño e irrefrenable placer.
Whitechapel amaneció ruidosa como siempre con el paso de los carros ,y los cascos de los caballos resonando fuertes sobre el empedrado de las calles londinenses .Corría el año 1890, los barrios bajos aumentaban rápidamente su población debido a la gran cantidad de inmigrantes irlandeses, refugiados judíos provenientes del este de Europa y la Rusia imperial.
La súper población engroso los niveles de pobreza ,y la promiscuidad asomaba en la mayoría de las calles de los barrios bajos, yo caminaba lentamente y mis ojos se embriagaban de rostros femeninos
sonrientes ,lujuriosos vendiendo casi por nada sus favores ,con sus labios burdamente pintados y sus cuerpos emanando un desagradable olor ,mezcla de transpiración con el rastro de algún ultimo hombre quizás asistido tan solo minutos antes de volver al ruedo.
Las miraba extender sus manos a mi paso,algunas con sus pechos descubiertos ,hermosos y turgentes ,despreciables...tan despreciables como ellas mismas .
Esa noche la algarabía se aria presente ,los ladronzuelos se lanzarían entre la multitud a sacar provecho también,todo quedaría oculto tras coloridos antifaces y grandes mascaras ,y si... seria mi gran noche de Carnaval.Como era de imaginar el bullicio de la música tapaba cualquier otro ruido, entre la niebla nocturna la gente pasaba bailando, cantando arrojando al aire papeles de colores que caían lentamente sobre las aceras húmedas. Quien no se atrevía a bajar ,observaba desde los balcones de las casas de donde pendían también, surcando de lado a lado la acera banderines que casi no se movían ,no había viento ...solo bruma.
Ahí estaban ellas ,y ahí estaba yo,no tenia que atraerlas muy por el contrario ,pero no buscaba eso , lo fácil no da placer y eso era lo que yo buscaba ,sobre todo después de tantos meses de ver frenada mi necesidad por cautela.
Entonces la vi, como una bruja escapada de la pintura de Fallero ,y todo el entorno pareció esfumarse, bailaba con gracia, sosteniendo en alto su larga cabellera rojiza,sus hombros desnudos , su piel blanca, tan blanca !
La noche ya cerrada dio paso a los últimos cánticos de grupos que se alejaban cansados ,borrachos,solo tuve que esperar y no me costo nada ya que desde el mismo momento que la descubro ,solo ella existió para mi , me llene de sus imágenes ,aprendí cada expresión de su rostro
y sus ojos ...tan grandes ,oscuros y brillantes, aun permanecían abiertos cuando una trasnochada mujerzuela topo con su cuerpo ensangrentado y sin vida en una solitaria y humilde calle de Whitechapel