DESIERTO
El
viento arreciaba en el desierto ,estábamos perdidos, la caravana se
alejo hasta hacerse invisible tras la tormenta . Quizás escapar no
fue la mejor idea , enarbolando ideales que para el mundo aún
parecen tan difíciles de aceptar nos embarcamos en una utopía.
Perdida en mis pensamientos no me di cuenta que tu tratabas por todos
los medios de protegerme ,aún con tus últimas fuerzas.
Nuestras
naciones enfrentadas en estériles luchas, nos distancio y convirtió
nuestros sueños en pesadillas, y renunciando a todo ,empacamos
nuestros corazones en los cuales no había diferencias ni odios ni
etnias, tan solo amor y el sueño de un mundo donde todos
comprendiéramos que eramos iguales .
Aun
así aferrados el uno al otro nos pusimos de pie y continuamos la
marcha luchando denodadamente con los remolinos de arena que nos
cegaban y nos ahogaba. Cuando todo parecía perdido divisamos un par
de camellos que venían en nuestra dirección, y tras ellos el resto
de la caravana, que al notar nuestra ausencia comenzaron la búsqueda.
También
la tormenta había cesado ,eso nos dio la oportunidad de descansar y
reorganizar el grupo, en eso mi mirada te busco entre la gente,
estabas alejado ,parado en una duna de arena ,parecías una estatua
de ébano, y admiré tu coraje .
Podrías
estar en tu casa escribiendo como te gustaba hacerlo sentado en
aquella magnifica galería rodeado de palmeras meciendo sus hojas con
la briza y dando el marco justo a cada una de tus historias. Pero el
día que llegaste a mi aldea, tu vida cambiaría y también la mía
.
Cada
tarde yo llegaba a tu casa y te contaba historias de mi gente, sus
creencias sus miedos que como inmensas cadenas los mantenían atados
a un destino oscuro ,doloroso al cual no podían revelarse ,o no
sabían...
y
sin querer comenzaste también a contarme tus orígenes y el
sufrimiento de tu gente durante siglos para superar estigmas , en tu
caso solo eran historias del pasado ,pero para mi pueblo eran
presente, en las colinas de Darjeeling en India las huelgas eran
continuas, los enfrentamientos y las persecuciones, y todo servía
para tapar el trafico humano que allí acontece desde hace décadas y
que nadie parece ver .
Excepto
tú, y sin darnos cuenta cuando, nos enamoramos y así nació tu
libro y ya jamas nos separamos , aún sabiendo al peligro que te
enfrentabas por llevarme contigo, tus manos tan oscuras como la mas
profunda noche acallaban mis temores con las más dulces caricias y
así el mundo por un segundo parecía perfecto.
No
sería fácil y lo sabíamos al igual que muchos que viajaban con
nosotros en busca de sus propios sueños pero con el mismo ideal, la
igualdad y el respeto.
Amanecía...era
hora de continuar, entre las dunas se veían camellos salvajes,
quizás nuestro peor enemigo fuera el calor del día y el intenso
frio de las noches, donde prendíamos una hoguera y dormíamos todos
a su alrededor, pero nada nos detendría de eso estábamos seguros.
Si todo salía bien otro desafío nos esperaba...Pakistán...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario