martes, 12 de diciembre de 2017

DESIERTO

El viento arreciaba en el desierto ,estábamos perdidos, la caravana se alejo hasta hacerse invisible tras la tormenta . Quizás escapar no fue la mejor idea , enarbolando ideales que para el mundo aún parecen tan difíciles de aceptar nos embarcamos en una utopía. Perdida en mis pensamientos no me di cuenta que tu tratabas por todos los medios de protegerme ,aún con tus últimas fuerzas.
Nuestras naciones enfrentadas en estériles luchas, nos distancio y convirtió nuestros sueños en pesadillas, y renunciando a todo ,empacamos nuestros corazones en los cuales no había diferencias ni odios ni etnias, tan solo amor y el sueño de un mundo donde todos comprendiéramos que eramos iguales .
Aun así aferrados el uno al otro nos pusimos de pie y continuamos la marcha luchando denodadamente con los remolinos de arena que nos cegaban y nos ahogaba. Cuando todo parecía perdido divisamos un par de camellos que venían en nuestra dirección, y tras ellos el resto de la caravana, que al notar nuestra ausencia comenzaron la búsqueda.
También la tormenta había cesado ,eso nos dio la oportunidad de descansar y reorganizar el grupo, en eso mi mirada te busco entre la gente, estabas alejado ,parado en una duna de arena ,parecías una estatua de ébano, y admiré tu coraje .
Podrías estar en tu casa escribiendo como te gustaba hacerlo sentado en aquella magnifica galería rodeado de palmeras meciendo sus hojas con la briza y dando el marco justo a cada una de tus historias. Pero el día que llegaste a mi aldea, tu vida cambiaría y también la mía .
Cada tarde yo llegaba a tu casa y te contaba historias de mi gente, sus creencias sus miedos que como inmensas cadenas los mantenían atados a un destino oscuro ,doloroso al cual no podían revelarse ,o no sabían...
y sin querer comenzaste también a contarme tus orígenes y el sufrimiento de tu gente durante siglos para superar estigmas , en tu caso solo eran historias del pasado ,pero para mi pueblo eran presente, en las colinas de Darjeeling en India las huelgas eran continuas, los enfrentamientos y las persecuciones, y todo servía para tapar el trafico humano que allí acontece desde hace décadas y que nadie parece ver .
Excepto tú, y sin darnos cuenta cuando, nos enamoramos y así nació tu libro y ya jamas nos separamos , aún sabiendo al peligro que te enfrentabas por llevarme contigo, tus manos tan oscuras como la mas profunda noche acallaban mis temores con las más dulces caricias y así el mundo por un segundo parecía perfecto.
No sería fácil y lo sabíamos al igual que muchos que viajaban con nosotros en busca de sus propios sueños pero con el mismo ideal, la igualdad y el respeto.
Amanecía...era hora de continuar, entre las dunas se veían camellos salvajes, quizás nuestro peor enemigo fuera el calor del día y el intenso frio de las noches, donde prendíamos una hoguera y dormíamos todos a su alrededor, pero nada nos detendría de eso estábamos seguros. Si todo salía bien otro desafío nos esperaba...Pakistán...
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