“Eternamente melancólica”
Creo que la ausencia de afectos fundamentales en mi niñez fue labrando mi personalidad, melancólica y romántica.
Vivía en un departamento antiguo, era el tercero de un largo pasillo al cual se accedía atravesando una pesada puerta de rejas que terminaba en forma de semicírculo. Justo a mitad de él y a unos treinta centímetros del suelo otra de metal que despertaba mucho mi curiosidad, por entonces tenía solo cinco años ,recuerdo que tomaba mi sillita de madera y la arrastraba hasta llegar frente a aquella puertita color arena , descascarada su pintura y oxidada cosas que a esa edad la transformaban en el ingreso a un mundo mágico, así que me sentaba frente a ella y por una sucesión de pequeños orificios formando un circulo yo apoyaba mi ojo y al igual que Alicia caía en un pozo yo daba rienda suelta a la fantasía y a pesar de ser un sitio oscuro yo lograba divisar los movimientos de pequeños seres que allí habitaban y hasta los escuchaba aunque sin entenderlos.
Al crecer comprendí con mucho dolor por cierto que solo era una vieja caja de luz y en su interior mis pequeños enanitos solo eran arañas y cucarachas debatiendo su supervivencia .
También fui despertando a otras realidades, rodeada de adultos tratando de resolver sus propias vidas ,donde mi presencia tenía muy poca cabida, eso me convirtió en solitaria.
Los cuentos de princesas me convencieron que hasta el dolor más grande lo curaba el gran amor ,ese que venía de la mano del príncipe azul .
Al ir cruzando los portales de mi vida solo conocí simples mortales que al igual que yo perseguían sus propios ideales o fantasmas .Por un breve tiempo entremezclábamos nuestras páginas sin llegar a ser el gran motivo como para terminar de escribir juntos la historia .
Y colorin colorado . O ...vivieron felices por siempre…
Es duro reconocer que he tropezado contra muchas y sin embargo sigo confundiendo cajas de cables con puertas mágicas.
Muchos capítulos de mi vida han pasado tan rápido que siento como una pena de no haber podido disfrutarlos como le pasó a Pedro ,el personaje del Hilo mágico,sabio cuento de Robin Sharma ,solo que yo no tengo la posibilidad que la anciana inmortal me devuelva a esos momentos ,ni quiero en realidad porque de manera aleatoria se fue entrelazando lo bueno con lo malo y lo que se ha desdibujado ,pero era mi vida .Temía que al querer rescatar algo del olvido , algo mucho más valioso se perdiera esa vez.
Pero una última puerta me incitaba con ansias a abrirla, ensillé con ilusión el viejo corcel del romanticismo y me lancé al abismo que había tras ella.
Me abandonan la razón y los sentidos y despierto junto a un fuego,me sorprendo al descubrirme desnuda bajo una enorme piel de animal ,una gota de sangre cae sobre mi mano ,fluía de mi cuello .
El destello de las danzantes llamas dibujan a lo lejos una silueta , me contempla en silencio .
Solo pude sentir miedo .

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