Mi ventana reflejaba el titilar de la luz azul ,entonces comprendí que todo había terminado, el miedo recorría todo mi cuerpo como cuando te da frio, pero a la vez mi corazón por fin hallaría la calma.
Vivir escudado en la mentira era agotador ,como estar sentado sobre una bomba que en cualquier momento puede explotar.
Permanecí parada junto a la ventana y en ese instante toda mi vida paso como una película de cine mudo, donde las escenas eran muy rápidas y hasta lo trágico podía resultar gracioso.
Entonces comencé a reír y seguí haciéndolo mientras los policías ingresaban a mi casa y continué, mientras tomaban mis brazos para colocarme las esposas.
Lo intenté ,se que lo intenté...si bien mantener un equilibrio en lo cotidiano no era fácil ,tampoco parecía imposible pero no tuve en cuenta detalles que por ínfimos, serian los que arruinarían todo , como tus impracticables vicios que taladraban mi paciencia como la gota taladra la piedra y para redondear tu burla permanente, creyendo que eras gracioso, y solo eras patético.
El odio se apodero de mi cordura, de mis horas ...mis días. entonces solo podía pensar en el modo de salir de aquel laberinto que me mantenía atrapada .
Solo regresar a la casa y verte nublaba mi razón, solo así podía explicar porqué no hice mi maleta y sencillamente me fui.
Demasiado tarde, ya que no renunciaría a todo lo que con tanto esfuerzo había construido, sin embargo ahí estaban las luces azules que seguían titilando .
Y mientras me conducían al coche ,el oficial leía mis derechos y me informaba que me arrestaban por asesinato.
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