martes, 31 de enero de 2017

 “EL TIEMPO TIENE ESAS COSAS”

No se porque razón , después de tanto tiempo ,sentí la necesidad de volver a aquella pequeña ciudad donde vacacionamos un par de veces.
Quizás porque cuando me propusiste hacerlo la magia de un viaje juntos inundo mi corazón y cegó mis ojos y mi razón.
Siempre ame las pequeñas grandes cosas...y recuerdo tu risa al escuchar esta frase que no comprendías_si son pequeñas no son grandes ,_decías.
Pero mi modo de sentir era distinto , no anhelaba lujos ,ni cenas en importantes restaurantes, solo estar contigo.
Disfrutaba cada kilómetro recorrido ,no podía apartar mi mirada del camino ,aunque solo se viera campo , yo en todo encontraba encanto.
Un árbol de raro formato ,una flor silvestre, algún animal escurridizo .
Decidí hospedarme en el mismo lugar que lo hiciera contigo, pero ya no estaba .Su dueña ,una señora mayor ,había muerto . Y en el mismo lugar ahora se veían modernos departamentos,sentí una gran tristeza, y la imagen del lugar se dibujo rápidamente en mi recuerdo.
Una casona echa totalmente de adobe y paja en sus techos. A pesar de que sus paredes eran de color rosado ,construida por ella y su esposo hacia mas de cincuenta años , con muchas habitaciones , cada una con su ventana, todas daban a una galería totalmente cubiertas de plantas ,terminando en un gran patio ,donde la briza matutina te adormecía sentada en unos grandes y acogedores sillones de paja . Con el correr de los años y al ir creciendo los hijos ,decidieron transformarlo en hospedaje.
Muy creyente y temerosa de su Dios, en la puerta de entrada se podía leer un cartel que decía…
Solo se aceptan huéspedes católicos”, nosotros no lo eramos,pero jamas se lo aclaramos, eramos seres libres ,respetando todas y cada una una de las religiones existentes disfrutando la maravillosa magia de vivir .
Le gustaba mucho conversar , y como la cocina era compartida ,mientras uno preparaba su desayuno ella te contaba cosas , cosas que formaban parte de la historia de esa casa
de su propia historia y todas las que se fueron entretejiendo al convertirlo en hospedaje , donde arribaba gente de todo el mundo, con el gusto por lo sencillo y lo tradicional.
Y de inmediato mi recuerdo me arroja otra imagen , dos muchachos que también se hospedaban allí ,uno era Noruego ,tocaba el ukulele y el otro Francés, ,llevaba un gastado acordeón a piano y por las noches cantaban en un bodegón cercano donde se comía muy rico, de esa manera se ganaban la cena y todos los comensales dejaban dinero en su paso con su gorra .
De esa forma habían salido a recorrer el mundo en una fascinante aventura. Santa María ,era una pequeñísima ciudad en la provincia de Catamarca muy al norte de la República Argentina, su nombre tiene origen por una misión jesuita que llegara allá por el año 1600;con una población que no supera los diez mil habitantes, con un clima muy agradable y templado en verano y duros inviernos ,con fuertes nevadas.
Sin embargo es una época con mucha afluencia turística ya que tiene lugar una de las festividades mas importantes, El Inti Raymi, la Fiesta del Dios Sol Inca, una de las fechas más sagradas del calendario ceremonial de los Pueblos Andinos del Tawantinsuyu, que incluía al Noroeste Argentino, y muy representado en Santa María La festividad coincide con el solsticio de invierno y celebra el fin y el comienzo del ciclo anual, la renovación de las energías del Padre Sol, Tata Inti, fuente de sabiduría y vida para los incas. Cuando los rayos del sol más se alejan, los días son más cortos y las noches más largas, entonces los pueblos americanos del sur, pedían al Sol que volviera a darles sus bondades. Al ocultarse el sol por el oeste el 20 de junio, comenzaba la vigilia para pedirle que sus rayos volvieran a fecundar nuevamente a la tierra y bendijera las cosechas. La noche se pasaba en vela, con cantos, bailes y coplas, con mucho alcohol para soportar las bajas temperaturas y las primeras luces del nuevo día eran recibidas con los brazos abiertos por toda la comunidad. Sin embargo no llegue a disfrutarla ya que no estuvimos para esa época.
Si me gusta recordar las largas caminatas que hacíamos, sin rumbo fijo, por eso hoy quizás no pueda repetirlas, si , visitar el cauce del rio seco,no se como estará ahora ,pero contigo lo conocí de las dos maneras ,seco ,pudiendo recorrerlo como una ancha calle viendo los dibujos caprichosos que dejo el agua a su paso ,y también lo conocí con su gran furia ,pareciendo increíble que un día lo estuviéramos caminando .
La calidez de su gente, es la misma, sin embargo , a pesar de respetar sus tradiciones en los mas jóvenes ,puedo ver que inexorablemente otras tendencias van llegando , vestimenta ,música….supongo que esto pasa en todos lados.
Quizás yo no lo note porque soy de una ciudad que se formo con la suma de gente de todos lados , donde costumbres y tradiciones no han influido tanto y el tiempo fue marcando los cambios casi al unisono con el resto del mudo,absorbiendo mas rápido las tendencias…
Así ,mientras recordaba sin darme cuenta desemboque en la plaza principal ,en realidad la única, rodeada de puestos de gente del lugar ofreciendo sus productos regionales ,muy amantes de las cosas dulces …
Curiosamente , no llegue a hospedarme en ningún lado, camine el resto de la tarde.
Como a 3 cuadras de la plaza estaba el anfiteatro de la ciudad ,y a su costado una especie de museo que conocimos de noche, claro estaba cerrado , pero por una calle lindera en forma de espiral ascendente descubrimos una escalera que nos llevaba a su terraza, ahí colocamos el telescopio que llevábamos , y compartiendo un vino muy helado
nos perdimos en el espacio ,oscuro y fantástico ,que nos regalaba en cada hora el paso de algún planeta o astro .cuando el alba asomaba emprendíamos el descenso.
Todo parecía suspendido en el tiempo.
Hasta allí llegue,nada había cambiado ,por lo menos en su fisonomía y me dio mucha alegría …
Emprendí el regreso a la plaza , decidí ir al viejo bodegón a comer algo, su fachada retocada, otras mesas ,otra gente ,no la que yo recordaba.
El tiempo tiene esas cosas,la ingenua fui yo;quise hacer un viaje en el tiempo ….y eso solo pasa en las películas.
Pense que al volver al único lugar donde fui feliz contigo , mitigaría un poco este rencor
este dolor de descubrir un día que jamas me habías querido.
Si ...el tiempo tiene esas cosas, ni los lugares son lo mismo , abordare nuevamente el colectivo ,son doce largas horas de regreso , y como flor seca iré desojando tu recuerdo en el camino.



MANOGA”




MANOGA”

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