“EL TIEMPO TIENE ESAS COSAS”
No
se porque razón , después de tanto tiempo ,sentí la necesidad de
volver a aquella pequeña ciudad donde vacacionamos un par de veces.
Quizás
porque cuando me propusiste hacerlo la magia de un viaje juntos
inundo mi corazón y cegó mis ojos y mi razón.
Siempre
ame las pequeñas grandes cosas...y recuerdo tu risa al escuchar esta
frase que no comprendías_si son pequeñas no son grandes ,_decías.
Pero
mi modo de sentir era distinto , no anhelaba lujos ,ni cenas en
importantes restaurantes, solo estar contigo.
Disfrutaba
cada kilómetro recorrido ,no podía apartar mi mirada del camino
,aunque solo se viera campo , yo en todo encontraba encanto.
Un
árbol de raro formato ,una flor silvestre, algún animal escurridizo
.
Decidí
hospedarme en el mismo lugar que lo hiciera contigo, pero ya no
estaba .Su dueña ,una señora mayor ,había muerto . Y en el mismo
lugar ahora se veían modernos departamentos,sentí una gran
tristeza, y la imagen del lugar se dibujo rápidamente en mi
recuerdo.
Una
casona echa totalmente de adobe y paja en sus techos. A pesar de que
sus paredes eran de color rosado ,construida por ella y su esposo
hacia mas de cincuenta años , con muchas habitaciones , cada una con
su ventana, todas daban a una galería totalmente cubiertas de
plantas ,terminando en un gran patio ,donde la briza matutina te
adormecía sentada en unos grandes y acogedores sillones de paja .
Con el correr de los años y al ir creciendo los hijos ,decidieron
transformarlo en hospedaje.
Muy
creyente y temerosa de su Dios, en la puerta de entrada se podía
leer un cartel que decía…
“Solo
se aceptan huéspedes católicos”, nosotros no lo eramos,pero jamas
se lo aclaramos, eramos seres libres ,respetando todas y cada una una
de las religiones existentes disfrutando la maravillosa magia de
vivir .
Le
gustaba mucho conversar , y como la cocina era compartida ,mientras
uno preparaba su desayuno ella te contaba cosas , cosas que formaban
parte de la historia de esa casa
de
su propia historia y todas las que se fueron entretejiendo al
convertirlo en hospedaje , donde arribaba gente de todo el mundo, con
el gusto por lo sencillo y lo tradicional.
Y
de inmediato mi recuerdo me arroja otra imagen , dos muchachos que
también se hospedaban allí ,uno era Noruego ,tocaba el ukulele y el
otro Francés, ,llevaba un gastado acordeón a piano y por las noches
cantaban en un bodegón cercano donde se comía muy rico, de esa
manera se ganaban la cena y todos los comensales dejaban dinero en su
paso con su gorra .
De
esa forma habían salido a recorrer el mundo en una fascinante
aventura. Santa María ,era una pequeñísima ciudad en la provincia
de Catamarca muy al norte de la República Argentina, su nombre tiene
origen por una misión jesuita que llegara allá por el año 1600;con
una población que no supera los diez mil habitantes, con un clima
muy agradable y templado en verano y duros inviernos ,con fuertes
nevadas.
Sin
embargo es una época con mucha afluencia turística ya que tiene
lugar una de las festividades mas importantes, El Inti Raymi,
la Fiesta del Dios Sol Inca, una de las fechas más sagradas del
calendario ceremonial de los Pueblos Andinos del Tawantinsuyu, que
incluía al Noroeste Argentino, y muy representado en Santa María La
festividad coincide con el solsticio de invierno y celebra el fin y
el comienzo del ciclo anual, la renovación de las energías del
Padre Sol, Tata Inti, fuente de sabiduría y vida para los incas.
Cuando los rayos del sol más se alejan, los días son más cortos y
las noches más largas, entonces los pueblos americanos del sur,
pedían al Sol que volviera a darles sus bondades. Al ocultarse el
sol por el oeste el 20 de junio, comenzaba la vigilia para pedirle
que sus rayos volvieran a fecundar nuevamente a la tierra y bendijera
las cosechas. La noche se pasaba en vela, con cantos, bailes y
coplas, con mucho alcohol para soportar las bajas temperaturas y las
primeras luces del nuevo día eran recibidas con los brazos abiertos
por toda la comunidad.
Sin embargo no
llegue a disfrutarla ya que no estuvimos para esa época.
Si
me gusta recordar las largas caminatas que hacíamos, sin rumbo fijo,
por eso hoy quizás no pueda repetirlas, si , visitar el cauce del
rio seco,no se como estará ahora ,pero contigo lo conocí de las dos
maneras ,seco ,pudiendo recorrerlo como una ancha calle viendo los
dibujos caprichosos que dejo el agua a su paso ,y también lo conocí
con su gran furia ,pareciendo increíble que un día lo estuviéramos
caminando .
La
calidez de su gente, es la misma, sin embargo , a pesar de respetar
sus tradiciones en los mas jóvenes ,puedo ver que inexorablemente
otras tendencias van llegando , vestimenta ,música….supongo que
esto pasa en todos lados.
Quizás
yo no lo note porque soy de una ciudad que se formo con la suma de
gente de todos lados , donde costumbres y tradiciones no han influido
tanto y el tiempo fue marcando los cambios casi al unisono con el
resto del mudo,absorbiendo mas rápido las tendencias…
Así
,mientras recordaba sin darme cuenta desemboque en la plaza principal
,en realidad la única, rodeada de puestos de gente del lugar
ofreciendo sus productos regionales ,muy amantes de las cosas dulces
…
Curiosamente
, no llegue a hospedarme en ningún lado, camine el resto de la
tarde.
Como
a 3 cuadras de la plaza estaba el anfiteatro de la ciudad ,y a su
costado una especie de museo que conocimos de noche, claro estaba
cerrado , pero por una calle lindera en forma de espiral ascendente
descubrimos una escalera que nos llevaba a su terraza, ahí colocamos
el telescopio que llevábamos , y compartiendo un vino muy helado
nos
perdimos en el espacio ,oscuro y fantástico ,que nos regalaba en
cada hora el paso de algún planeta o astro .cuando el alba asomaba
emprendíamos el descenso.
Todo
parecía suspendido en el tiempo.
Hasta
allí llegue,nada había cambiado ,por lo menos en su fisonomía y me
dio mucha alegría …
Emprendí
el regreso a la plaza , decidí ir al viejo bodegón a comer algo, su
fachada retocada, otras mesas ,otra gente ,no la que yo recordaba.
El
tiempo tiene esas cosas,la ingenua fui yo;quise hacer un viaje en el
tiempo ….y eso solo pasa en las películas.
Pense
que al volver al único lugar donde fui feliz contigo , mitigaría un
poco este rencor
este
dolor de descubrir un día que jamas me habías querido.
Si
...el tiempo tiene esas cosas, ni los lugares son lo mismo , abordare
nuevamente el colectivo ,son doce largas horas de regreso , y como
flor seca iré desojando tu recuerdo en el camino.
“MANOGA”
“MANOGA”

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